La Calzada Porfirio Díaz y el tiempo actual

La Calzada Porfirio Díaz y el tiempo actual

La ciudad de Oaxaca es un espacio urbano muy peculiar, que contiene a la escala central y ampliada con varias particularidades. Se parece a muchas ciudades de México, pero no es igual a ninguna. El territorio y los procesos sociales que le han dado origen desde tiempos milenarios, han creado un tejido urbano, donde es posible encontrar incluso algunas singularidades.

Dentro de éstas, hay una que define, en parte, el concepto de centralidad en la ciudad, y que a su vez, está estrechamente ligado con la historia de la conformación urbana contemporánea. Se trata de la relación entre el Centro Histórico, el norte de la ciudad y el lado poniente de la colonia Reforma. Sucede que esta relación se explica, en mucho, desde la existencia de una calle en particular, denominada actualmente: Calzada Porfirio Díaz.

Esta calzada ha sido parte del proceso de expansión de la ciudad formal de principios del siglo XX, aunque sus primeros esbozos se pueden percibir en algunos planos de finales del XIX. Este eje de estilo clásico, en su concepción, pretendía comunicar el casco de la hacienda de Aguilera y el nuevo desarrollo urbano regular, de lo que hoy llamamos colonia Reforma, pero que hasta mediados del siglo XX no tuvo un nombre determinado.

La Calzada vino también a dar continuidad al viejo camino a San Felipe, que transitaba más bien por el barrio de Xochimilco, acompañando el antiguo acueducto. De forma que esta Calzada, si bien retomaba un trazado preexistente, emergió como un nuevo eje que comunicaba la parte antigua y “moderna” de la ciudad, lo que abriría un temprano modelo de expansión, esta vez, en la forma de un ensanchamiento del Centro Histórico, al estilo como había sucedido en Europa más o menos medio siglo antes.

Como podríamos suponer, este temprano origen de la Calzada no estaba pensada para el flujo de vehículos de motor; de hecho, ni siquiera circulaba por allí en viejo tranvía, que por eso tiempos se desplazaba desde la Alameda del León hasta San Felipe del Agua. Éste tomaba una ruta en diagonal desde el barrio de Jalatlaco hasta la parte oriente de la Hacienda de Aguilera y luego a San Felipe.

Así, esta Calzada fue pensada y usada en sus inicios, más bien como un paseo, un eje dedicado a los carros tirados por animales, a las personas montadas a caballos, pero sobre todo, a los paseantes. En la Calzada Porfirio Díaz, incluso ya en la etapa posterior a la Revolución y hasta mediados del siglo XX, se podía apreciar esta tendencia, por ejemplo, en el elaborado mobiliario urbano, que sobre el eje se ubicó, y del cual quedan algunos ejemplos de estilo Art Decó Nacionalista sobre la propia Calzada.

Al paso del tiempo y con la entrada del transporte motorizado en la ciudad, este paseo se convirtió de a poco en un eje vial, sobre el que circulaban más y más vehículos motorizados, que poco a poco, transformaron su vocación. Con el crecimiento expansivo posterior de la ciudad, sobre todo en el lado norte, a lo largo de la cordillera montañosa, el nivel de demanda se incrementó, hasta saturar el eje a los niveles que hoy podemos contemplar.

Actualmente la Calzada y lo que le bordea, presenta una configuración urbana muy distinta. El antiguo paseo rural y las grandes propiedades, han dado lugar a un esquema  mucho más apretado, caracterizado por una densidad media, y una vocación comercial y de servicios. Sin embargo, en un segundo plano, persiste el uso de suelo residencial.

Esta mezcla de actividades económicas y residentes es por mucho, el verdadero valor y potencial de esta Calzada; que sin embargo, ha sido poco reconocido y explotado en la actualidad, pero que vale la pena replantear y entender.

En fechas recientes, se ha presentado una serie de iniciativas para recuperar este eje y dotarle de un nuevo perfil, lo que sin duda, resultará bastante complejo. Hay muchos factores a considerar y será difícil darle igual importancia a cada uno. También existen residentes interesados en el bienestar de su comunidad, dispuestos a participar.

El reto en éste y otros proyectos de escala urbana, será construir una alternativa viable y condensada, que dé lugar a distintos puntos de vista, pero donde antes como ahora, el principal actor a considerar en la ciudad, sea la escala humana y sus particularidades.

 

@gustavo_madridv

Casa de la Ciudad