¡La Ciudad es la Casa de todos…!

El Umbral

Exposición fotográfica por Douglas Favero 

Casa de la Ciudad, Oaxaca, 2019. 

Una de las formas más profundas en que un turista se transforma en visitante, y después en residente, es su comprensión evolutiva de que muchas cosas que percibe en su nueva ciudad no son lo que parecen ser a primera vista. La puerta mexicana es emblemática de este fenómeno ya que lo que aguarda dentro puede, o no, tener nada que ver con lo que se presente al transeúnte, lo cual no es algo típico de donde provienen la mayoría de los visitantes, donde se supone que sus casas, oficinas y edificios auguran lo que se encuentra en el interior y, a menudo, no existe una barrera entre el interior y el exterior. 

A menudo la imagen que se presenta en el umbral sí es consistente con lo que se encuentra adentro, y en estos casos se puede deducir algo significativo sobre los habitantes, simplemente tomando nota de los signos de vida alrededor de la puerta: una tabla de dulces, un comal, un carrito de macetas, el letrero dirigido a los ladrones, un moño negro, que alude a la pérdida de un ser querido. En cualquier caso, el umbral oaxaqueño cuenta la historia a través del tiempo. El pasado casi nunca es verdaderamente pasado, y la geografía cultural de Oaxaca es un recordatorio diario de este hecho, la experiencia de caminar por la calle en el centro histórico es una experiencia densa, con muchas capas y texturas a través del tiempo. 

Eugene Atget dedicó horas de su vida a documentar un París que estaba en camino hacia el olvido en lo que la ciudad se modernizaba. Sus esfuerzos han inspirado esta exposición. Estas fotografías abarcan la mayor parte de esta década y han sido elegidas por la forma en que hablan tanto de los misterios de la vida cotidiana como de los detalles comunes e incluso mundanos. 

De los cientos de puertas estas pocas fueron elegidas simplemente porque se mantuvieron el interés del fotógrafo a través del tiempo, abarcan la mayor parte de esta década y hablan de los misterios de la vida cotidiana en Oaxaca y de los detalles comunes. Se espera que esta pequeña selección inspire al espectador a ver las calles con ojos nuevos, observando los demás umbrales que podrían haber aparecido aquí. 

Al mismo tiempo en que algunos vean las puertas en esta selección en profunda decadencia, esa misma calidad de decaimiento comparte una profunda historia. La imagen de las muchas cerraduras representa cuán estrechamente se sostiene el santuario interior, con qué firmeza se mantiene lo familiar adentro y lo amenazante afuera. Al caminar por las calles de Oaxaca, uno encuentra portales renovados que crean deliberadamente una versión pulida y estéril de deterioro histórico orgánico, con una nostalgia por un pasado que aún no ha sido olvidado, lo que subraya la tensión entre las fuerzas internas y externas que dan forma a Oaxaca en el presente, calles construidas alrededor de árboles, los cuales crecen fuera de los edificios, macetas llenas de plantas. Estos son toques maravillosos, y denotan que los habitantes de la ciudad no ven la naturaleza como algo que hay que dominar, poner en cuarentena, destruir o eliminar, sino como una presencia bienvenida, y una fuerza que tendrá la última palabra. 

 

Fotografías

Porfirio Díaz 115, Esqu. Morelos. Centro Histórico. C.P. 68000. Oaxaca, Oax.

(951)51-69647 / 51-69648

casadelaciudad.org