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Oaxaca… ¿Transitando hacia una “ciudad cruda”?

“Como resultado. La nueva ciudad Americana es ligada a un omelet deshecho: huevos, vegetales, una pizca de sal, donde cada ingrediente se come por separado y crudo.”

Andres Duany, Elizabeth Plater-Zyberk y Jeff Speck. Suburban Nation.

Como resultado de una economía petrolera, las ciudades mexicanas se encuentran inmersas en una dinámica que desfavorece al peatón. Podría resultar increíble pensar que nuestros códigos urbanos estén afectados por este paradigma de hacer ciudad e incluso jueguen a favor de la pérdida del espacio público, pero así es. Tenemos códigos urbanos obsoletos que muestran letras y números inservibles para el desarrollo urbano, produciendo piezas de un rompecabezas imposible de armar, resulta utópico concebir a la ciudad como una mezcla infinita de interacciones que nadie puede controlar, constantemente se crean modelos de ciudades obsoletas donde se deja atrás una filosofía humanista para pasar a un pensamiento racionalista donde se organizan zonificaciones que obligan al ciudadano a disfrutar por separado de su hábitat urbano.

Al parecer en México, durante mucho tiempo se pretendió ir en contra de la naturaleza de nuestras ciudades, intentando copiar modelos urbanos extranjeros. Como descendientes de una cultura europea, nuestras ciudades en su estado más puro cuentan con características de ciudades vivas. Los centros históricos de las ciudades de México desde siempre han sido el corazón de infinidad de actividades vivificantes que surgen de manera inesperada, no planeadas por alguien sino debido a las necesidades que la misma ciudad generó, no se sigue un orden preestablecido ni una zonificación organizada.

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¿Por qué si los centros de las ciudades hacen más vivible y caminable el espacio urbano, tratamos de ir en contra de la naturaleza de nuestras ciudades? Si podemos analizar un poco nuestros centros históricos apreciaremos que se generan ambientes caminables, con diferentes cosas por hacer, si deseamos, podemos comer, divertirnos, trabajar y hasta vivir en ellos debido a la intensidad de usos con los que cuenta… si la respuesta a nuestras necesidades está a la vista, entonces por qué cuando se generan proyectos con soluciones urbanas basadas principios como el incremento de intensidades de actividades y habitantes, caminabilidad, mezcla y diversidad de usos son causa de incertidumbre e incluso el rechazo.

Si se pretende que Oaxaca transite a un modelo de ciudad vivible y sustentable, deberíamos de aspirar a dejar atrás el pensamiento racionalista y buscar desde todos los ámbitos (gubernamentales, sociales y académicos) transitar a una filosofía humanista, donde se haga ciudad para el peatón. De esta manera se puede evitar que Oaxaca se convierta en una “ciudad cruda”, donde los ambientes agradables sean una secuencia interminable de vivencias inolvidables y no un omelet de eventos que se obligan a comer por separado y crudos.

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M.N.U. Arq. Víctor Manuel Mendoza García

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1 Comentario

  1. Omar Gómez González Octubre 21, 2015 at 12:44 am

    Estimad@s amig@s de ‘Casa de la Ciudad’, felicidades por su labor y sobre todo GRACIAS!!!, MUCHAS GRACIAS POR HACERLO!!!.

    En una conurbación tan compleja como la de los 21 ~ 22 municipios de Oaxaca la labor de despertar conciencias ha de requerir 21~22 veces más esfuerzo. Ojalá esté equivocado y no sea real mi visión de verlos gritar ante una multitud de más de 600mil habitantes y la reacción sea solo de unos cuantos vs la eterna indiferencia de la mayoría.

    Lo cierto es que poco a poco han conseguido varios logros y también es cierto que toda la terea no es, ni debería ser, solo de ustedes. Nuevamente GRACIAS!!!

    Por cuestión de trabajo he tenido que viajar a varias ciudades de nuestro país y en varias de ellas ya se vislumbra la migración hacia una nueva ciudad más integral, donde el discurso es que “la movilidad inicia con el peatón”, “la ciudad se debe planear para personas y no para autos”, “se debe dejar de gastar en el elemento que más nos cuesta (los autos) y empezar a invertir en modelos de transporte más sustentable (Transportes masivos eficientes, ciclopistas, banquetas)”, “una ciudad avanzada no es en la que los pobres pueden moverse en auto, sino una en la que incluso los ricos utilizan el transporte público” (esta última dicha por el exalcalde de Bogotá, 2013) y muchos otros discursos que ya se han ido convertido en acciones. No me ha quedado más que suspirar y decirme en silencio “pero en Oaxaca se come rico!!!”, pero siendo sincero, en ocasiones hasta se me pasa el hambre.

    Algo que he notado, por estos intermitentes regresos a Oaxaca, es que ya cualquiera de nuestras calles se satura. Al inicio creía que era algún “bloqueo de última hora” o alguna obra, de esas que solo se pueden hacer a medio día, y conservaba la esperanza que allá, al frente de la fila, habría algo que justificara la situación, y después de 30min te das cuenta que no había nada… nada!!!… solo que se nos ocurrió a 50 personas ir en 50 autos por la misma calle.

    He optado por dejar el auto en la periferia y caminar… nunca la ruta ha sido mayor a 4 km, recorriendo varios puntos de nuestro agradable centro histórico.

    En fin, creo que ya me extendí en mi comentario, por aca seguiré atento y espero coincidir en algunos de sus eventos. Me despido y nuevamente les digo: GRACIAS!!!!

    Omar