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El cine y la ciudad en el siglo XX

Septiembre 4, 2014 Artículos, La ciudad es casa de todos Comentarios desactivados en El cine y la ciudad en el siglo XX

Expresiones de un cambio

Han pasado casi tres lustros del siglo XXI, y aún no somos capaces de asimilar los cambios que como sociedad hemos enfrentado en este tan corto periodo de tiempo. La entrada generalizada de la comunicación en tiempo real a la vida de miles de millones de personas, generó cambios prácticamente en cada aspecto de la vida humana, que quizás sólo son comparables con la invención de la imprenta.

Cada aspecto de la condición social humana se ha alterado, como lo es, sin lugar a dudas, la construcción y percepción del lugar que se habita. Nuestras ciudades pasaron de ser lugares icónicos, en la materia y percepción del hombre con las arquitecturas racionadas, a espacios resultantes de la construcción colectiva del entorno, que es indudablemente, lo que hoy les define más alláde las construcciones mercadológicas.

El paisaje urbano del planeta, hoy en día, nos puede resultar muy común e incluso repetitivo; grandes extensiones de mancha urbana ocupan de forma expansiva el territorio, dando lugar a la construcción de espacios urbanos regionales, que adquieren cada vez más predominancia en el entorno global.

Sin embargo, esta realidad corresponde a un momento en el tiempo muy reciente, que no se compara con la, a veces, larguísima trayectoria que tienen ciudades como las de nuestro país, como es caso de la Ciudad de México o Oaxaca. La aparición de grandes manchas urbanas y sus imágenes, llenas de concreto y segregación humana, son resultado de procesos sociales y económicos que nos han convertido en lo que somos: una sociedad primordialmente urbana llena de contrastes.

En ese sentido, tal cambio no pudo permanecer desapercibido ante la mirada de los narradores de las fuerzas de cambio que gobiernan a la humanidad. Estos acontecimientos, que sucedían en un momento específico de la historia, fueron literalmente retratados por la mirada de artistas, que reflejan su comprensión de esta nueva realidad para el resto de la sociedad, misma que se encontraba inmersa en estos cambios radicales.

El cine se convirtió, una vez más, en una forma decisiva de expresar la realidad y hacerla perdurar en el tiempo, más alláde los momentos históricos que le dieron lugar.

Existen muchas constantes en este proceso, que son proyectadas una y otra vez en las expresiones cinematográficas, que capturan los cambios en la vida de las ciudades de finales del siglo XX. Pero sin lugar a dudas, la más continua de éstas, se refiere a dos fenómenos en particular: el abandono y la llegada.

El efecto llamado de las ciudades, al principio y final de la crisis del agro, promovió el traslado de millones de personas desde sus núcleos agrarios hasta las ciudades. Primero las de mayor escala, donde siempre es referencia el Distrito Federal, luego las de menor calado, pero la dinámica se repitióuna y otra vez aquíy allá.

Así, el cine mexicano de finales del siglo XX, se encargó de describir estos procesos, manteniendo una especie de dualidad entre la vida urbana en constitución, y la lejanía de los terruños abandonados por los nuevos urbanitas. La construcción de un fenómeno social que marcaría nuestro tiempo, había iniciado y sería por mucho, el sello que nos identificaría como sociedad urbana por un tiempo.

Para conmemorar este tiempo, y partiendo de la premisa de que todo ciclo está sujeto a repetición, si el medio ambiente que le dio lugar se gesta de nuevo, la Casa de la Ciudad inicia el próximo viernes 5 de septiembre a las 19:00 hrs, un ciclo de cine, que presenta este periodo en transformación, que muchos no conocieron. Esta realidad, que se trasformaba de forma rápida, con fenómenos muy particulares, que es indispensable recapitular desde la mirada del celuloide.

Para dicho efecto, tendrá la Casa de la Ciudad la presencia del investigador Hugo Lara Chávez, quien se encargará de crear un contexto sobre el cómo y el por qué, el cine se convirtió en el mejor testigo de un tiempo de cambio como ningún otro en la historia de nuestro país.

 

Por: Gustavo Madrid Vázquez

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